Las medidas para impulsar la compra de viviendas permiten financiar hasta el 90% del valor, amplían el beneficio a propiedades de hasta 6.000 UF y buscan reducir las tasas hipotecarias. Pero un pie menor también puede elevar el dividendo.
Juntar el 20% del valor de una vivienda para el pie puede significar años de ahorro. Reducir esa barrera a la mitad es uno de los cambios que busca mover nuevamente el mercado inmobiliario. Una serie de medidas impulsadas por el Gobierno amplía las condiciones para acceder al financiamiento de una propiedad.
Uno de los principales cambios permite que el Estado actúe como aval por hasta el 10% del valor de la vivienda, facilitando que las instituciones financieras puedan entregar créditos hipotecarios por hasta el 90%. En la práctica, una familia podría necesitar un pie de 10% en lugar del tradicional 20%, siempre sujeta a la evaluación crediticia correspondiente.
También aumentó de 4.000 a 6.000 UF el valor máximo de las propiedades que pueden acceder al beneficio y los cupos del programa pasaron de 50 mil a 80 mil, ampliando el universo potencial de compradores.
Subsidio a la tasa hipotecaria: ¿cuánto puede bajar el interés?
El pie no es el único número que cambia. Las medidas contemplan además un subsidio destinado a reducir aproximadamente en un punto porcentual las tasas hipotecarias, por lo que una tasa cercana al 4% podría ubicarse alrededor del 3% o 3,3%, dependiendo de las condiciones ofrecidas por cada institución financiera.
José Miguel Simian, director del Centro de Estudios Inmobiliarios de la Escuela de Negocios ESE de la Universidad de los Andes (Uandes), señala que las condiciones resultan especialmente favorables para viviendas nuevas que puedan acceder a ambos mecanismos: «Es sin duda un buen momento para comprar, especialmente en unidades nuevas que permiten usar el subsidio a la tasa y la garantía que permite que el financiamiento sea hasta el 90%».
El otro lado del 10% de pie: un crédito mayor puede subir el dividendo
Poner menos dinero al comienzo no significa necesariamente pagar menos cada mes. Si el banco financia un porcentaje mayor de la propiedad, aumenta también el monto del crédito que deberá pagar el comprador.
Simian advierte que «más financiamiento implica dividendos más altos» y que el principal límite puede estar en la capacidad del ingreso familiar para asumir cómodamente esa cuota mensual. Por eso, además de calcular cuánto se necesita para el pie, resulta clave comparar dividendo, tasa, plazo y costo total del crédito antes de tomar una decisión.
Las 5 claves
- Pie: el esquema puede facilitar la compra con un ahorro inicial equivalente al 10% del valor de la propiedad.
- Financiamiento: los bancos pueden llegar hasta el 90%, sujeto a evaluación crediticia.
- Tope: el valor máximo de las viviendas elegibles aumentó de 4.000 a 6.000 UF.
- Cupos: el programa amplió su cobertura de 50 mil a 80 mil beneficiarios.
- Ojo con el dividendo: pedir un crédito mayor reduce el pie inicial, pero puede significar una cuota mensual más alta.
(Fuente: elmatuhino.cl)